ADMINISTRACION Y FE Parte 2
Salmos 128:1-2 1 Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos. 2 Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad (NVI) INTRODUCCION La semana pasada vimos que estos textos comienzan y terminan con hermosas afirmaciones Esas afirmaciones son: “Dichosos” y “gozaras de dicha y prosperidad” Pero en la sección intermedia a esas afirmaciones, aparece la causa que las origina: “…. Todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos” La administración financiera es la disciplina que se encarga de planear, organizar y controlar la distribución de los recursos económicos de tu familia y negocio, en pro de generar una mayor rentabilidad o beneficios Pero el problema principal que tenemos, como iglesia, es que la gran mayoría ignora los criterios bíblicos al momento de tomar decisiones financieras. Cuando no se conocen esos criterios bíblicos, se usa lo único que se tiene a disposición: los criterios del mundo. Nos dejamos llevar por los principios mundanos que, desde la televisión y los periódicos se nos presentan como “infalibles” y llenos de autoridad. Sin embargo, si nosotros queremos tener un pueblo financieramente sano, debemos empezar a hacer las cosas de una forma diferente. El pueblo argentino tiene serios problemas económicos y, lamentablemente, los cristianos compartimos esa esclavitud financiera. PRESENTACION Repaso: Habíamos mencionado que existen: Siete enseñanzas claves sobre administración bíblica: 1)- Dios es el Dueño, nosotros somos Sus administradores. 2)- Dios requiere fidelidad de nosotros. 3)- Un administrador fiel vive ordenadamente -tiene un plan. 4)- Un administrador fiel es esclavo de Jesucristo, nó de los acreedores ni tampoco de las dadivas. 5)- Un administrador fiel vive en integridad. 6)- Un administrador fiel es generoso. 7)- Un administrador fiel mira hacia el futuro –el suyo y el de sus herederos. La semana pasada hemos desarrollado las tres primeras, hoy continuaremos: 4)- Un fiel administrador es esclavo de Jesucristo A)- No es esclavo de los acreedores. Proverbios 22:7 El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta Proverbios 3:27-28 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré Romanos 13:7-8 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra El pedir prestado no es pecado, pero tampoco es el mejor plan de Dios para nuestra vida financiera. Prestar y pedir prestado no es pecado porque si lo fuera, Dios nunca les hubiera permitido al pueblo de Israel hacerlo cuando Él era su Ministro de Economía en Deuteronomio 15:1-11. Había reglamentos para el préstamo con una caducidad del mismo a los 7 años Sin embargo, cada vez que la Palabra de Dios habla sobre deudas, siempre lo hace en un contexto negativo. Eso significa que, por un lado, no es pecado pedir prestado, pero por el otro, debemos saber que la deuda es un concepto negativo en la Palabra de Dios y, por lo tanto debe ser una excepción a la regla –y no “la” regla en nuestra vida financiera Dios permite que pidamos prestado, pero nos da el marco de referencia dentro del cual las deudas se deben tomar. Si se toman fuera de este marco de referencia, estamos violando la Palabra de Dios y los Principios de Dios para nuestra vida económica. No esperemos Su bendición. A saber: a)- Pedir prestado debe ser la última opción, no la primera. Pedir prestado debe ser la excepción y no la regla. b)- Lo que se pide, se paga. Una vez que hemos hecho un “voto” lo debemos cumplir, aunque nos tome el resto de nuestras vidas Salmos 37:21 El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da Eclesiastés 5:5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas Romanos 13:7-8 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley c)- Cuando se pide prestado, hay que tener una forma cierta de pagar la deuda: Proverbios 22:26-27 “No seas de aquellos que se comprometen, de los que salen de fiadores de deuda. Si luego no tienes con qué pagar, te quitarán de debajo de ti la cama”(RV 95) Nos enseña que no debemos comprometernos sin tener una forma cierta de pagar la deuda. El énfasis del concepto surge de la primera y la tercera frase: «No seas de aquellos que se comprometen … Si luego no tienes con qué pagar…» La idea principal es que cada vez que uno se compromete económicamente debe hacerlo solamente si tiene una forma segura de pagar la deuda. Dicho de otra manera: nuestro activo siempre debe ser mayor que nuestro pasivo. Lo que nosotros tenemos debe ser siempre de más valor de lo que debemos. Lo que debo por lo que compre (el pasivo) debe ser menor a lo que saco si lo vendo, su valor de mercado (el activo) d)- Cuando se pide prestado, no debe caer en el pecado de la “Presunción del Mañana” Proverbios 27:1 No te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día Otro error común es tomar una deuda presente basándonos en ganancias futuras. Este error es tan común como el pan en todo el continente. Todos sabemos que el mañana no nos pertenece, sin embargo nos «jugamos» al futuro como a la lotería. Por eso a veces nos va tan mal… Deberíamos evitar presumir del mañana y, cada vez que hacemos un compromiso económico en el presente, debería estar basado en ganancias pasadas y no en ganancias futuras. Lo mejor es estar seguros de que uno coloca una suficiente cantidad de dinero de «entrega», arras o anticipo para que, si el negocio no anda muy bien el año que viene, sea posible vender la máquina, pagar la deuda y salir del problema. B)- No es esclavo de las dadivas Hoy existen 20 millones de personas viviendo de planes sociales, y de alguna manera es culpa del contexto económico y social del país que obligó a estos individuos a acceder a la asistencia estatal. Esos 20 millones de personas en su momento fueron un pintor, un carpintero, un albañil, una persona que tenía un comercio o una industria y fueron devastados por las sucesiones de crisis de la Argentina El plan es la consecuencia de un país devastado no solo de personas que no quieren trabajar y solo eligen vivir de planes, habrá alguno, pero el grueso es gente que quedó fuera de un sistema que destruye a la gente de trabajo Frente a este sistema empobrecedor y sin resultados, debemos entender como cristianos lo siguiente El plan social debe ser transitorio y útil para un momento de crisis, no debe establecerse como una forma permanente de ingresos personales. si esto sucede, se producen dos situaciones que van en contra de la palabra: 1)- Se gana dinero permanentemente sin trabajar: Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. (RV60) Esta afirmando de que con trabajo se debe ganar nuestro dinero 2º Tesalonicenses 3:6-12 6 Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. 7 Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, 8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; 9 no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. 10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan Que lo que se tiene se gana con el propio esfuerzo, que en la vida nada es de balde, que “el pan hay que ganarlo con el sudor de la frente” 2)- Se es esclavo y dependiente del estado: Esto atrofia la mentalidad de emprendedor y visionario que sueñe y dependa de Dios. Esto trae más que pobreza, trae miseria Dios es nuestro proveedor por medio del trabajo, no el estado por medio de una asistencia crónica Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Salmos 23:1 Jehová es mi pastor, nada me faltara ¿Qué hago si recibo un plan? A)- Entienda de que eso no debe ser permanente B)- Cumpla una labor a cambio C)- Genere micros emprendimientos con ese dinero, trabájelos y multiplíquelos D)- No sea un receptor pasivo Otra cosa son las becas por estudio, eso es transitorio y es un premio y estímulo a la dedicación y al haberse destacado sobre otros 5)- Un administrador fiel vive en integridad. Salmos 1:1-6 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá. Salmos 139:23-24 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno “¿Qué es la verdad?” dijo Poncio Pilato minutos antes de entregar a Jesús de Nazaret para que fuese crucificado. Es interesante notar que a pesar de haber hecho una de las preguntas más profundas de la humanidad, a Pilato no le interesaba escuchar la respuesta: se dió media vuelta y salió de la habitación antes de que se le pudiera contestar. Muchas veces los latinoamericanos actuamos de la misma manera. Sabemos que decir la verdad es importante y le enseñamos a nuestros hijos a decírnosla, pero cuando llega el momento de la presión, preferimos crucificar al prójimo que perder las cosas que valoramos. ¡Cuántos de nosotros hemos sido víctimas de la estafa! A cuántos se nos ha dicho: “No te preocupes, ni bien cobro te devuelvo todo lo que me prestaste”; o: “La semana que viene voy a tener todo el dinero para pagarle la renta, señora, ¡se lo juro!”; o, quizás: “Este es un negoción, hermano, es un negocio perfecto, ¡no se puede perder!” La realidad, sin embargo, es que todavía estamos esperando que se nos devuelva el dinero prestado, que se nos pague el alquiler atrasado y ni siquiera queremos hablar de la cantidad de dinero perdido en el negocio que nos propusieron. Nunca podemos esperar la bendición de Dios si vivimos en desobediencia. La salvación es incondicional, pero la bendición es condicional… y es condicional a la obediencia. A los pastores, la única razón por la que la gente nos escucha es por nuestra autoridad moral. Nadie firma un contrato con usted para obedecerle y hacer lo que usted dice. La única arma que tenemos los predicadores es nuestro testimonio personal y el poder de Dios trabajando a través nuestro. Sin embargo, ni Usted ni yo podemos pararnos detrás de un púlpito para predicar un sermón que hemos escrito usando el programa de computadora “pirateado” que tenemos en la oficina de la iglesia. ¡Y después nos preguntamos por qué no estamos llenos del poder de Dios! Dios jamás le va a bendecir si usted tiene en su campamento el pecado de Acán. Usted debe decidir qué pondrá primero en su vida: el ahorrarse un poco de dinero o su fidelidad a Dios. El Señor todavía hoy nos dice “Se fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida”. Aquí va una buena definición de integridad que he compartido con decenas de miles de personas en todo el continente: Integridad es… Hacer lo que se tiene que hacer, Cuando se tiene que hacer, Como se tiene que hacer, Sea conveniente o no.




