ADMINISTRACION Y FE Parte 3
Domingo 19/11/2023
Salmos 128:1-2 1 Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos. 2 Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad (NVI) INTRODUCCION Las dos semanas pasadas vimos que estos textos comienzan y terminan con hermosas afirmaciones Esas afirmaciones son: “Dichosos” y “gozaras de dicha y prosperidad” Pero en la sección intermedia a esas afirmaciones, aparece la causa que las origina: “…. Todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos” La administración financiera es la disciplina que se encarga de planear, organizar y controlar la distribución de los recursos económicos de tu familia y negocio, en pro de generar una mayor rentabilidad o beneficios Pero el problema principal que tenemos, como iglesia, es que la gran mayoría ignora los criterios bíblicos al momento de tomar decisiones financieras. Cuando no se conocen esos criterios bíblicos, se usa lo único que se tiene a disposición: los criterios del mundo. Nos dejamos llevar por los principios mundanos que, desde la televisión y los periódicos se nos presentan como “infalibles” y llenos de autoridad. Sin embargo, si nosotros queremos tener un pueblo financieramente sano, debemos empezar a hacer las cosas de una forma diferente. El pueblo argentino tiene serios problemas económicos y, lamentablemente, los cristianos compartimos esa esclavitud financiera. PRESENTACION Repaso: Habíamos mencionado que existen Siete enseñanzas claves sobre administración bíblica: 1)- Dios es el Dueño, nosotros somos Sus administradores. 2)- Dios requiere fidelidad de nosotros. 3)- Un administrador fiel vive ordenadamente -tiene un plan. 4)- Un administrador fiel es esclavo de Jesucristo, nó de los acreedores ni tampoco de las dadivas. 5)- Un administrador fiel vive en integridad. 6)- Un administrador fiel es generoso. 7)- Un administrador fiel mira hacia el futuro –el suyo y el de sus herederos. Las dos semanas pasadas hemos desarrollado las cinco primeras, hoy continuaremos con las dos que faltan: 6)- Un fiel administrador es generoso. Proverbios 11:25 El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado (RV60) SOLO EN LA ECONOMIA DE DIOS PODEMOS SEMBRAR SEMILLAS EN OTRO CAMPO Y COSECHAR EN EL NUESTRO Hay algunos conceptos que debemos entender al momento de hablar sobre ser generoso La generosidad siempre debe ser la respuesta de gratitud por el amor manifestado de parte de Dios hacia nosotros. En consecuencia, será también una expresión de amor a Dios y al prójimo, ya que con el prójimo pasamos a tener empatía considerando que, así como Dios uso a alguien para bendecirnos, ahora podemos ser usados por Dios para bendecir a los demás. La Biblia habla de que, en grandes rasgos, la generosidad puede expresarse como: A)- Ser generosos con las personas a)- Ser generosos con personas necesitadas: Hechos 10:30-31 30 Cornelio contestó: --Hace cuatro días a esta misma hora, las tres de la tarde, estaba yo en casa orando. De repente apareció delante de mí un hombre vestido con ropa brillante, 31 y me dijo: 'Cornelio, Dios ha oído tu oración y se ha acordado de tus obras de beneficencia (NVI) Bendecir a los necesitados debe ser un quehacer constante del cristiano - Con elementos que ayuden a satisfacer las necesidades básicas de la persona - Con la enseñanza de principios que los lleven a una superación y cambio de mentalidad - Con la generación de oportunidades para que ellos se superen - Con la presencia y asistencia en momentos de crisis, accidentes o catástrofes naturales b)- Ser generosos con personas específicas: Filipenses 4:10 Me alegra mucho que, como hermanos en Cristo, al fin hayan vuelto a pensar en mí. Yo estaba seguro de que no me habían olvidado, sólo que no habían tenido oportunidad de ayudarme (TLA) Debemos tener un corazón sensible a la voz de Dios, cuando produce un querer bendecir a alguien en particular. Puede ser un amigo, un conocido, un vecino, un compañero de trabajo o un líder espiritual El habito de generosidad termina ayudándonos a no ser egoístas y “amarretes” c)- Ser generosos con la familia: 1º Timoteo 5:8 Quien no cuida de sus parientes, y especialmente de su familia, no se porta como un cristiano; es más, tal persona es peor que quien nunca ha creído en Dios. (TLA) B)- Ser generosos con la obra de Dios, con la comunidad iglesia a la que pertenecemos: Hemos conocido a Dios por medio de cristianos que desarrollan su fe en una comunidad Estamos siendo enseñados y edificados espiritualmente por medio de la misma comunidad o iglesia Para que esto continúe y avance afectando a muchas otras vidas, debemos ser generosos con la comunidad cristiana (iglesia) a la cual pertenecemos La Biblia muestras dos maneras fundamentales de ser generosos con la iglesia a la que pertenecemos: Ofrendas y Diezmos a)- Ser generosos con las ofrendas: 2º Corintios 9:6-7 Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará. Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría (NVI) La ofrenda es dar voluntariamente de lo que cada uno decide, para las ofrendas no hay cantidades especificas Las ofrendas también tienen que ver con dar para labores específicas: construcción, ayuda social, educación, proyectos, etc b)- Ser generosos con los diezmos: Malaquías 3:10 "Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde (NVI) El diezmo es el 10% de las ganancias de la persona. Es la cantidad mínima fija de nuestra generosidad en tiempos de la gracia, ya que deberíamos entender de que TODO es de Dios (Ejemplo de la ofrenda de la viuda) Es equitativa para todos por ser porcentual y no montos determinados Establece promesa de bendición para el que da de esta manera Creo conveniente aclarar algunos conceptos: - Uno de ellos, es el concepto de que “el diezmo es del Señor”. Esa expresión ,está llevando a muchos de nuestros feligreses latinos a la confusión de pensar de que “si el diezmo es del Señor, el otro 90% restante debe ser mío para manejarlo y gastarlo como quiero”. Nosotros deberíamos animar a nuestras ovejitas a practicar el diezmo, pero siempre decir desde el púlpito lo que enseña la Palabra de Dios: el 100% es del Señor Salmos 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan) Nosotros le damos a El ¡de lo que ya es de El! 1 Crónicas 29:11-14 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre. Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos). En el Nuevo Testamento, la actitud de diezmador de Abraham no representa la meta que tenemos por delante. La actitud dadivosa que debe ser nuestra meta es la de la viuda en el templo Marcos 12:41-44 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento y Lucas 21:2). - Otra de las expresiones que deberíamos cambiar es la de “pagar los diezmos”. Nosotros, los cristianos no “pagamos” los diezmos, nosotros los damos. Hay una gran diferencia de actitud entre el “pagar” y el “dar”. La primera (en muchos casos una expresión cultural y de costumbre), indica que se ha recibido un servicio o se ha contraído una obligación. Nosotros pagamos por el servicio de luz, de gas… pagamos el alquiler o pagamos por las compras que hacemos. Los diezmos no se pagan, se dan. Esta última expresión indica la correcta enseñanza bíblica: nosotros le damos a Dios nuestros diezmos y ofrendas en forma totalmente voluntaria, no por obligación, ni por presión emocional porque 2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre - Otra de las expresiones que deberíamos tener cuidado de cómo se interpreta es: “Damos para recibir” Es una profunda verdad bíblica el hecho que cuando damos, el dador se beneficia tanto como el receptor. Dios honra una actitud de desprendimiento en nuestras vidas y bendice nuestras vidas cuando nosotros elegimos amarle a El más que al dinero Malaquías 3:10-12 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos). Dar es mucho mejor que recibir Hechos 20:35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir Cuando sembramos generosamente, también cosecharemos generosamente 2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará Sin embargo, debido a la infiltración de la filosofía mundana del Materialismo, estamos escuchando hoy en día un desbalanceado énfasis en los beneficios del dar, que está llevando a nuestro pueblo a dar con la actitud equivocada – dar para recibir. El dar de esta manera de nada aprovecha al dador y nos lleva a alimentar el “viejo hombre” desarrollando el amor por las cosas materiales, el pecado de la codicia y dando por interés en lo que se habrá de recibir Santiago 4:2-6 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes Por supuesto, este tipo de “táctica” o “encare” al pedido de dinero da muy buenos resultados (y creo que por eso se ha hecho tan popular). Sin embargo, la palabra de Dios nos advierte claramente que el dar por interés, en vez de dar por amor, de nada nos sirve 1 Corintios 13:3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. - 7 formas en las que damos los Cristianos: a)- Los cristianos damos para honrar a Dios Proverbios 3:9 Hebreos 7:2-6 b)- Los cristianos damos por amor 1 Corintios 13:3 c)- Los cristianos damos sin demandas Romanos 11:34,35 d)- Los cristianos damos voluntariamente Éxodo 35:20-29 2 Corintios 9:7 e)- Los cristianos a veces damos sacrificialmente Lucas 21:1-4 f)- Los cristianos damos secretamente Mateo 6:1-4 g)- Los cristianos damos responsablemente Con regularidad: 1 Corintios 16:2 Estudie el siguiente cuadro que muestra las diferencias entre las enseñanzas extremistas del “evangelio de la pobreza”, el “evangelio de la prosperidad” y la enseñanza balanceada de la mayordomía bíblica.
7)- Un administrador fiel mira hacia el futuro –el suyo y el de sus herederos. Proverbios 6:6-8 “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” Este pasaje nos indica claramente que debemos ser como las hormigas: en el verano de nuestra vida debemos acumular y prepararnos para cuando venga el invierno. Sin embargo, eso no quiere decir necesariamente que debemos dejar de trabajar. Ese concepto no es bíblico: nadie se convierte en un “inútil” a los 65 años de edad La Palabra de Dios no dice en ningún lugar que uno debe dejar de trabajar a una cierta edad. Sí abre el camino hacia un cambio de ocupación o de tareas. Sin embargo, si seguimos leyendo el contexto nos daremos cuenta de que el pasaje no habla de una cesación total de trabajo –habla de un cambio de responsabilidades. Entonces, debemos planear para el futuro. Para el momento en que vayamos a dejar nuestro trabajo de todos los días, tomando en cuenta que hay mucha gente que está viviendo cada vez más debido al continuo avance de la ciencia, la tecnología y la medicina. Existe un estudio realizado en Harvard entre 1980 y 1990 con algunos alumnos graduados de la institución. De aquellos alumnos que se retiraron en 1980 y dejaron de trabajar, el estudio indicaba que diez años después, 6 de cada 7 estaban muertos. De aquéllos que habían continuado trabajando, 6 de cada 7 estaban vivos. Trabajar más allá de nuestra jubilación puede ser algo positivo. Nos da algo que hacer. Mantiene nuestra mente en funcionamiento. Nos hace sentir cómodos, útiles y que estamos aportando algo a la sociedad en la que vivimos. Por otro lado, los planes de apoyo jubilatorio que proveen nuestros países no siempre son suficientes para poder sustentarnos. Todos deberíamos tener un plan para suplementar lo poco que venga del gobierno. La herencia 2 Corintios 12:14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos No solo debemos dejar un legado, también debemos dejar una herencia Se nos enseña que no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. Es decir, que no son los hijos los que tienen que estar juntando dinero para los padres, sino que los padres son los que tienen que estar juntando dinero para pasarlo en herencia a sus hijos. Recuerde que todo lo que tenemos le pertenece al Señor… incluso la herencia. La herencia no le pertenece a sus hijos –ellos sólo la administrarán. La herencia le pertenece al Señor... y usted, como fiel administrador, debe asegurarse de que todos los bienes que el Señor le ha confiado pasan a la siguiente generación de la manera más efectiva y a las manos de aquellos que la van a administrar para la gloria y honra de Dios. Sea que su país le permita o no hacer un testamento, Usted es responsable de decidir a donde van a ir a parar todo su capital. Si no hace un buen plan, el gobierno lo hará por usted... ¡y su familia podrá perder hasta el 40 o el 50% de sus bienes en el juicio de traspaso de la herencia!
7)- Un administrador fiel mira hacia el futuro –el suyo y el de sus herederos. Proverbios 6:6-8 “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” Este pasaje nos indica claramente que debemos ser como las hormigas: en el verano de nuestra vida debemos acumular y prepararnos para cuando venga el invierno. Sin embargo, eso no quiere decir necesariamente que debemos dejar de trabajar. Ese concepto no es bíblico: nadie se convierte en un “inútil” a los 65 años de edad La Palabra de Dios no dice en ningún lugar que uno debe dejar de trabajar a una cierta edad. Sí abre el camino hacia un cambio de ocupación o de tareas. Sin embargo, si seguimos leyendo el contexto nos daremos cuenta de que el pasaje no habla de una cesación total de trabajo –habla de un cambio de responsabilidades. Entonces, debemos planear para el futuro. Para el momento en que vayamos a dejar nuestro trabajo de todos los días, tomando en cuenta que hay mucha gente que está viviendo cada vez más debido al continuo avance de la ciencia, la tecnología y la medicina. Existe un estudio realizado en Harvard entre 1980 y 1990 con algunos alumnos graduados de la institución. De aquellos alumnos que se retiraron en 1980 y dejaron de trabajar, el estudio indicaba que diez años después, 6 de cada 7 estaban muertos. De aquéllos que habían continuado trabajando, 6 de cada 7 estaban vivos. Trabajar más allá de nuestra jubilación puede ser algo positivo. Nos da algo que hacer. Mantiene nuestra mente en funcionamiento. Nos hace sentir cómodos, útiles y que estamos aportando algo a la sociedad en la que vivimos. Por otro lado, los planes de apoyo jubilatorio que proveen nuestros países no siempre son suficientes para poder sustentarnos. Todos deberíamos tener un plan para suplementar lo poco que venga del gobierno. La herencia 2 Corintios 12:14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos No solo debemos dejar un legado, también debemos dejar una herencia Se nos enseña que no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. Es decir, que no son los hijos los que tienen que estar juntando dinero para los padres, sino que los padres son los que tienen que estar juntando dinero para pasarlo en herencia a sus hijos. Recuerde que todo lo que tenemos le pertenece al Señor… incluso la herencia. La herencia no le pertenece a sus hijos –ellos sólo la administrarán. La herencia le pertenece al Señor... y usted, como fiel administrador, debe asegurarse de que todos los bienes que el Señor le ha confiado pasan a la siguiente generación de la manera más efectiva y a las manos de aquellos que la van a administrar para la gloria y honra de Dios. Sea que su país le permita o no hacer un testamento, Usted es responsable de decidir a donde van a ir a parar todo su capital. Si no hace un buen plan, el gobierno lo hará por usted... ¡y su familia podrá perder hasta el 40 o el 50% de sus bienes en el juicio de traspaso de la herencia!




