¡Su milagro esta en camino!

Domingo 10/12/2023
Lucas 18:35-43 Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; y al oír a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello. Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno. Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado. Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios. INTRODUCCION  Una vez, un gran hombre de Dios declaró: “Los milagros pasan cerca de nosotros todos los días”.  Pero en este tiempo tenemos que levantarnos para que eso cambie.  Es tiempo de que los milagros dejen de pasar cerca de nosotros y se comiencen a manifestar en nuestras vidas, en nuestros hogares, en nuestras familias, en nuestros negocios o trabajos, en nuestras iglesias y en nuestras comunidades.  Llegó el momento de que esperemos milagros todo el tiempo, que estemos a la expectativa de lo extraordinario que Dios realizará… y que rechacemos la naturaleza pervertida.  En Jueces 6:13, Gedeón declaró lo siguiente: «…si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado…».  Esa pregunta aún persiste el día de hoy. En la Iglesia, en general, las personas no son testigos de los milagros, tampoco los ven en su diario vivir.  Entonces ¿dónde están todos esos milagros? ¿En realidad existen? ¿Acaso Dios ya no está dispuesto a intervenir en nuestras vidas? PRESENTACION  DIOS TODAVÍA ES DIOS  Mis hermanos y hermanas, los milagros no suceden de la nada. Usted y yo debemos provocar que se manifiesten.  Sólo rindiéndonos a Él, Su poder sobrenatural se manifestará a nuestro favor e invalidará las circunstancias naturales que enfrentamos en esta vida.  Gálatas 3:5 «Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?».  En otras palabras, Dios es el único que nos provee de Su Espíritu, y Su poder sobrenatural aún se encuentra realizando milagros entre nosotros.  Si lo analiza, el término Dios significa: “Aquel que debe ser adorado por tener habilidades sobrenaturales”.  Profundicemos un poco más, y descubramos qué quiere decir la palabra sobrenatural: “Lo que va más allá de la ley y del poder natural”.  Así que nos referimos a Quien debe ser adorado por tener habilidades que van más allá de la ley y del poder de este mundo natural en el que vivimos.  Por esa razón, la Biblia se encuentra llena de escrituras como  Mateo 19:26 «…Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible».  Lucas 1:37 «porque nada hay imposible para Dios».  Marcos 9:23 «Si puedes creer, al que cree todo le es posible»  Incluso ahora, la mayoría de personas en nuestro mundo escogen vivir por sus propios recursos limitados e intentan vivir a su manera, y no desean depender de Dios ni de Su manera de actuar.  Sin embargo, como creyentes, al momento que decidimos ser cristianos, fuimos llamados a vivir en el reino donde todo es posible.  Dimos un paso de lo imposible para el ser humano (el reino natural), a lo posible con el Dios todopoderoso (el reino sobrenatural).  Es maravilloso que hayamos tomado ese paso; mas según lo que estudiaremos, existen cosas que necesitamos saber, y recordar de manera continua; si queremos andar en este ámbito milagroso con el Señor.  Debemos permitirle ser Dios sobre nuestra vida.  Recuerde que en Gálatas 3:5 leímos que Dios nos suministra el Espíritu y que hace milagros entre nosotros. Esto surge en respuesta a nuestra fe en Sus palabras. Así que formamos parte vital en los milagros.  Para comprender cuán importantes somos, veamos el milagro que hemos leído en Lucas  A)- LO QUE EL CIEGO HIZO  1)- Primero observe que el hombre ciego estaba mendigando.  Si no aprendemos a rendirnos al poder de Dios, Satanás hará que durante el resto de nuestra vida mendiguemos.  Y esto no debe ser así, pues nuestro Padre ya preparó cada provisión en el cielo y en la Tierra para que no tuviéramos que mendigar ni un día de nuestra existencia.  Sinceramente, yo comparo a este ciego con muchos cristianos que no conocen los derechos de su pacto; y como resultado, permanecen en la posición de un mendigo.  “¿Acaso no deseas sanarme, Dios?”  Tenemos el derecho a vivir en sanidad, prosperidad y que nuestros hijos anden en los caminos del Señor, ¡pues poseemos un pacto!  2)- “¡Jesús de Nazaret está pasando por aquí!”.  Cuando el hombre ciego escuchó toda la conmoción de la multitud que pasaba, él gritaba para saber qué estaba sucediendo.  ¿Qué le respondía a la gente?  “¡Jesús de Nazaret está pasando por aquí!”.  Hermano: Jesús pasa todos los días —momento a momento—, a nuestro lado.  De hecho, Él se encuentra en su interior ahora mismo.  No obstante, si deseamos un milagro es necesario que actuemos. Debemos cumplir nuestra parte.  3)- «…¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!...».  Hay que hacer algo, en este caso, el hombre ciego comenzó a gritar: «…¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!...».  Cuando la fe habla… es el comienzo de la realización del milagro!!!!!  4)- “Y los que iban delante le reprendían para que callase..”  Después de suplicarle a Jesús; observe la reacción de las personas que se encontraban a su alrededor.  En el versículo 39 leemos que las personas lo reprendían y le decían que se callara.  Ahora, así como en aquel entonces, el diablo, el mundo y las organizaciones religiosas han tratado de mantenernos alejados de los milagros.  Entonces tenemos a un hombre ciego que “vio” su milagro pasar; no obstante, los religiosos y los mundanos, no podían verlo.  Sus ojos naturales no se los permitían; sin embargo, el hombre ciego lo vio claramente en su espíritu, con los ojos de la revelación.  Y lo que él vio, los religiosos se lo negaron. Pero esto no lo detuvo, él gritó más fuerte, y con más intensidad.  B)- LO QUE JESUS HIZO  1)- Escucho una voz con fe, y se detuvo  En medio de una multitud ruidosa, Jesús escuchó una voz distinta: la voz de la fe. Cuando la escuchó, se detuvo.  Jesús no ha cambiado, Él es el mismo  Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.  Cada vez que Él escucha la voz de la fe, se detiene.  Cuando alguien habla en fe, llama Su atención. Él debe detenerse, pues la voz de la fe demanda Su poder.  2)- Dio una orden  Entonces una vez que pedimos que el poder de Dios se manifieste, Jesús se detiene… pero ahora vea lo que Él hace: «…Jesús entonces, deteniéndose, mandó…».  Cuando pedimos algo, Dios da una orden a nuestro favor.  Él libera poder sobrenatural para cambiar las situaciones naturales y pervertidas, provocando que éstas se alineen con lo que creemos.  Su poder se somete a nuestra fe.  Como ve, Dios mismo esta dispuesto a que nuestra fe controle su poder, así como también a todos Sus recursos en el cielo.  Usted y yo tenemos la habilidad de lograr que Dios y todo el cielo obren; en cualquier momento: en el supermercado, en el carro, en la casa, en el patio o en el trabajo.  Por tanto, Jesús no pudo ir a ningún lado ese día, ni realizar nada más; sino hasta después de que respondió a la voz de fe que clamaba por Él.  3)- No puso limite a su petición  Después de que el ciego fue traído delante de Él, le preguntó: «…¿Qué quieres que te haga?...».  Observe que Él no dijo: “Permíteme ver qué puedo hacer por ti”. O “Claro, deseo ayudarte, pero no te dejes llevar por la emoción”.  No, Jesús no le puso límites a su petición. De hecho, los límites dependían del ciego.  Entonces le pidió a Jesús: «…Señor, que reciba la vista…». A lo que Jesús respondió: «…Recíbela, tu fe te ha salvado».  Recibir, sólo necesitamos recibir. APLICACIÓN  Hoy en día, los cristianos carecen de muchas cosas, pues no reciben —y no debería ser así—.  Como creyentes, tendríamos que gozar de tanta libertad, al punto que las personas sean atraídas constantemente hacia nosotros. Y ¿por qué no? Si nosotros poseemos algo que puede captar la atención de Jesús, el que obra milagros, en cualquier momento… y por cualquier razón.  Mi hermano y hermana, Jesús se detuvo en Jericó el día que Él escuchó la voz de la fe.  Esa voz lo detuvo en su camino. No necesitó pensar u orar al respecto. Él no tenía opción, debía responder; pero la clave fue la fe.  Jesús no utiliza Su poder milagroso al azar. Él necesita una invitación de fe. Si no la tiene, pasará de largo.  Muchos milagros se han alejado de nosotros, pues aunque Jesús se manifieste entre nosotros lo hemos dejado pasar sin llamarlo con la voz de la fe que se necesita para detenerlo.  ¡Deténgalo! No permita que Jesús sólo pase a su lado.  Hable palabras de fe, llore, grite, hágalo con más intensidad si es necesario; pero hágalo con ¡la voz de la fe!  Y una vez que Jesús se detenga, no retroceda. No lo limite, o no se limite a sí mismo.  Vaya y dígale lo que desea obtener de Él. Luego reciba.  Sí, nosotros le servimos a un Dios que obra milagros, y las bendiciones del cielo se manifiesta en nosotros.  Sin embargo, recibir su milagro depende de usted. Por tanto, no permita que Jesús pase de largo. ¡Deténgalo!

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