VIVIR APASIONADAMENTE
Domingo 27/06/2020
Jeremías 20:9: “Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude”
El diccionario define la palabra “pasión” como: “un fuerte impulso, un deseo exagerado que determina el sentir y el actuar de una persona independiente de su entendimiento razonable.”
La pasión puede ser una actitud o un sentimiento bueno o malo. Por lo que puede terminar en ira y enojo, o bien en amor y misericordia.
Tener pasión es el antónimo de la indiferencia
Para alimentar la Pasión, debemos acercarnos a Dios… Isaías 42:13 “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.”
Isaías 9:7 “Se sentará en el trono de David; extenderá su poder real a todas partes y la paz no se acabará; su reinado quedará bien establecido, y sus bases serán la justicia y el derecho desde ahora y para siempre. Esto lo hará el ardiente amor del Señor todopoderoso” (DHH)
Pasión es entusiasmo, y entusiasmo viene de “entheos” que significa “en Dios”
Cuando estas en Dios, tu comunión es íntima con él, hay entusiasmo para hacer y trabajar en lo que debes, para hacerlo con amor y misericordia.
Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
Filipenses 2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
La pasión también se alimenta conociendo los propósitos por los cuales fuimos creados. Es necesario que nuestra vida esté llena de pasión porque ella nos conecta con nuestro propósito; es decir, con el “por qué” estamos vivos.
Solo cuando uno sabe para que esta aquí, hace las cosas con pasión.
Jesús nunca perdió de vista su propósito.
Lucas 4:18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
Las personas con quienes pasamos tiempo son de influencia, es por eso que la pasión se alimenta al trabajar con gente apasionada
Hebreos 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
Y por último, la pasión se alimenta del perdón. La mejor manera para mantener la pasión viva es resolver los conflictos con los demás rápidamente y buscar el perdón de Dios por nuestros pecados
No somos una isla, vivimos junto con otros y tenemos que aprender a cultivar relaciones con ellos.
El conflicto que no se resuelve destruye la pasión; en cambio, la reconciliación y el perdón la encienden.
En relación a Dios: “La culpa y la pasión no pueden coexistir”
Cuando pecamos o fallamos en nuestros esfuerzos, tenemos que levantarnos, recibir perdón e intentarlo otra vez.
La culpa que no se resuelve destruye la pasión.
En relación al prójimo: “El rencor y la pasión no pueden coexistir”
Cuando nos lastiman, tenemos que levantarnos y perdonar
El rencor que no se elimina destruye la pasión.
APLICACION
Cuando al seguir a Cristo tratamos imitar la pasión, emoción y entrega de otros con las fuerzas y facultades de nuestra alma y carne, estamos trabajando con fuego ajeno.
Es bueno tener ejemplos de hombres y mujeres fieles que nos inspiren a seguir al Señor, pero el fuego que nos motiva é impulsa, debe ser el fuego del Espíritu Santo y no la fuerza humana.
Todos somos criaturas únicas del Señor. No se necesitan copias de personas que ya existen, quienes desesperadamente tratan de llegar a ser como su ejemplo (o ídolo).
El Espíritu Santo busca a los cristianos que se dejan encender por su fuego.
El fuego que se vio y sintió en el día de Pentecostés nos ilustra el plan de Dios para aquellos que quieren seguir a Cristo. Esta manifestación de fuego no fue una casualidad. (Hechos 2,3).
El mundo, y particularmente nuestro país, necesitan FUEGO DEL CIELO.
¿Qué temperatura tiene el fuego de Dios en ti?
La Pasión siempre va a ser algo que tiene el potencial de contagiar a otros.
Si no hay nada de pasión y emoción para Cristo en nuestros corazones, tenemos que preguntarnos ¿Por qué?
Para un discípulo de Jesús, la Pasión debe ser su estilo de vida
El diccionario define la palabra “pasión” como: “un fuerte impulso, un deseo exagerado que determina el sentir y el actuar de una persona independiente de su entendimiento razonable.”
La pasión puede ser una actitud o un sentimiento bueno o malo. Por lo que puede terminar en ira y enojo, o bien en amor y misericordia.
Tener pasión es el antónimo de la indiferencia
Para alimentar la Pasión, debemos acercarnos a Dios… Isaías 42:13 “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.”
Isaías 9:7 “Se sentará en el trono de David; extenderá su poder real a todas partes y la paz no se acabará; su reinado quedará bien establecido, y sus bases serán la justicia y el derecho desde ahora y para siempre. Esto lo hará el ardiente amor del Señor todopoderoso” (DHH)
Pasión es entusiasmo, y entusiasmo viene de “entheos” que significa “en Dios”
Cuando estas en Dios, tu comunión es íntima con él, hay entusiasmo para hacer y trabajar en lo que debes, para hacerlo con amor y misericordia.
Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
Filipenses 2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
La pasión también se alimenta conociendo los propósitos por los cuales fuimos creados. Es necesario que nuestra vida esté llena de pasión porque ella nos conecta con nuestro propósito; es decir, con el “por qué” estamos vivos.
Solo cuando uno sabe para que esta aquí, hace las cosas con pasión.
Jesús nunca perdió de vista su propósito.
Lucas 4:18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
Las personas con quienes pasamos tiempo son de influencia, es por eso que la pasión se alimenta al trabajar con gente apasionada
Hebreos 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
Y por último, la pasión se alimenta del perdón. La mejor manera para mantener la pasión viva es resolver los conflictos con los demás rápidamente y buscar el perdón de Dios por nuestros pecados
No somos una isla, vivimos junto con otros y tenemos que aprender a cultivar relaciones con ellos.
El conflicto que no se resuelve destruye la pasión; en cambio, la reconciliación y el perdón la encienden.
En relación a Dios: “La culpa y la pasión no pueden coexistir”
Cuando pecamos o fallamos en nuestros esfuerzos, tenemos que levantarnos, recibir perdón e intentarlo otra vez.
La culpa que no se resuelve destruye la pasión.
En relación al prójimo: “El rencor y la pasión no pueden coexistir”
Cuando nos lastiman, tenemos que levantarnos y perdonar
El rencor que no se elimina destruye la pasión.
APLICACION
Cuando al seguir a Cristo tratamos imitar la pasión, emoción y entrega de otros con las fuerzas y facultades de nuestra alma y carne, estamos trabajando con fuego ajeno.
Es bueno tener ejemplos de hombres y mujeres fieles que nos inspiren a seguir al Señor, pero el fuego que nos motiva é impulsa, debe ser el fuego del Espíritu Santo y no la fuerza humana.
Todos somos criaturas únicas del Señor. No se necesitan copias de personas que ya existen, quienes desesperadamente tratan de llegar a ser como su ejemplo (o ídolo).
El Espíritu Santo busca a los cristianos que se dejan encender por su fuego.
El fuego que se vio y sintió en el día de Pentecostés nos ilustra el plan de Dios para aquellos que quieren seguir a Cristo. Esta manifestación de fuego no fue una casualidad. (Hechos 2,3).
El mundo, y particularmente nuestro país, necesitan FUEGO DEL CIELO.
¿Qué temperatura tiene el fuego de Dios en ti?
La Pasión siempre va a ser algo que tiene el potencial de contagiar a otros.
Si no hay nada de pasión y emoción para Cristo en nuestros corazones, tenemos que preguntarnos ¿Por qué?
Para un discípulo de Jesús, la Pasión debe ser su estilo de vida




